
Un análisis elaborado por Alfa Inmobiliaria concluye que el 28% de los potenciales compradores que acuden a sus oficinas termina aplazando la compra de una vivienda por no disponer del ahorro necesario para afrontar la entrada y los gastos asociados a la operación. Es una de las causas del porqué las compraventas en Catalunya siguen pero se reducen.
El informe pone de manifiesto que, hoy en día, el principal obstáculo para acceder a una vivienda ya no es tanto la capacidad para pagar una hipoteca como la dificultad para reunir el capital inicial exigido.
En base a ello, desde la inmobiliaria ven una cierta normalización de la actividad, más que un cambio de tendencia. “La demanda sigue siendo elevada, pero el comprador actúa ahora con mucha más cautela y necesita más tiempo para cerrar una operación”, destaca Antonio Pérez de la Torre, director general de Alfa Inmobiliaria, en base a la cantidad de transacciones en viviendas en Catalunya durante este 2026.
“Muchas familias podrían permitirse comprar, pero se ven obligadas a permanecer más tiempo en el mercado del alquiler mientras reúnen el capital necesario para dar el paso. En muchos casos, ese retraso supone seguir destinando durante años una parte muy importante de sus ingresos al alquiler, sin generar patrimonio y realizando un esfuerzo económico incluso superior al que les supondría una hipoteca”, destaca de la Torre.
Además, en Barcelona, el elevado nivel de precios en muchas zonas hace que esta situación sea todavía más evidente. Para el experto, hay demanda, pero una parte importante necesita esperar, ahorrar más o ampliar la búsqueda hacia municipios con precios más accesibles.
Para Jordi Gruart, CEO de Monika Rüsch, en los próximos meses, el mercado catalán se moverá en un escenario de estabilización racional. “No estamos ante una crisis, sino ante un necesario aterrizaje suave del sector tras el extraordinario dinamismo que vivimos el año pasado”, opina.
La demanda de vivienda sigue mostrando una solidez estructural enorme, impulsada por factores demográficos y el atractivo residencial de Catalunya. Sin embargo, el principal motor que sostendrá el mercado y evitará cualquier caída de precios es la falta de stock.

De esta forma, “el déficit estructural de oferta (especialmente en Barcelona y sus coronas metropolitanas) frente a una demanda insatisfecha que sigue activa hará que el dinamismo se mantenga concentrado en el producto de calidad y bien ubicado. Las operaciones se seguirán cerrando, pero el comprador actual es mucho más selectivo y sensible al precio que hace un año”, analiza.
Por todo ello, los expertos creen que el ritmo de las compraventas está siendo algo más contenido que el registrado hace un año, aunque sin una caída del mercado. “Más bien estamos asistiendo a una vuelta a parámetros más normales después de varios ejercicios con una actividad especialmente intensa”, responden desde Alfa.
Joan Gruart expone que los datos agregados del primer semestre de 2026 confirman que hay un enfriamiento de la actividad, “situándonos en torno a un 2,4% y un 2,6% por debajo de las cifras del mismo periodo del año anterior”.
Ahora bien, esto debe contextualizarse porque 2025 que fue un año récord desde la burbuja inmobiliaria, donde en Catalunya las operaciones crecieron casi un 14% interanual. “Por lo tanto, compararse con un año excepcional distorsiona la realidad. El mercado no se está parando; simplemente está volviendo a su velocidad de crucero normal”, según el experto.
Lo más interesante es que, a pesar de este menor número de transacciones, los precios no están bajando, sino que se están moderando. “Hay menos operaciones, pero el valor del patrimonio residencial se mantiene fuerte”.
Mientras que en Alfa Inmobiliaria creen que esta fase de normalización se mantendrá, al menos, durante la segunda mitad del año. “Mientras el precio de la vivienda continúe creciendo por encima de la capacidad de ahorro de muchas familias y la oferta siga siendo insuficiente, es lógico que el número de operaciones avance a un ritmo más moderado que el de ejercicios anteriores”.
Gruart señala que esta tendencia de consolidación y contención en el volumen de ventas se prolongará durante el último tramo de este año y se consolidará a lo largo de 2027. “El mercado entrará en una meseta de estabilidad”.
Para el experto, la regulación actual y las exigencias del marco regulatorio e hipotecario seguirán conteniendo los excesos del mercado, haciendo que la demanda sea mucho más racional. “De cara a 2027, el mercado premiará, por encima de todo, el rigor profesional. Aquellas propiedades que salgan al mercado con un estudio documental impecable, una estrategia comercial sólida y un precio perfectamente alineado con la realidad de su microzona se venderán con total fluidez”, apunta.
Para 2027, en Alfa Inmobiliaria, son razonablemente optimistas: siguen viendo una demanda estructural muy sólida, impulsada por la creación de nuevos hogares, e interés por acceder a una vivienda en propiedad.
“Sin embargo, el volumen de compraventas dependerá en gran medida de que aumente la oferta disponible y de que más compradores puedan reunir el ahorro necesario para acceder al mercado o puedan acceder a condiciones de financiación más flexibles”.
23 de octubre de 2026 23/10/2026
Por qué los precios de la vivienda podrían bajar,…
22 de octubre de 2026 22/10/2026
El Consell de Ministres aprova noves mesures d'ha…
22 de octubre de 2026 22/10/2026
Estupor en el mercado por el certificado de amian…
22 de octubre de 2026 22/10/2026
La compraventa de vivienda por parte de extranjer…
22 de octubre de 2026 22/10/2026
Las compraventas de viviendas y las hipotecas rem…